ESTUDIO 2

EL ORIGEN DEL UNIVERSO

Pasaje: Gen.1:1-2:3.

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

TAREAS

INTRODUCCION

La Biblia no prentende "demostrar" a Dios, lo afirma para que se acepte por fe, como revelación de Dios mismo. No es, pues, extraño que el texto del Génesis comience con la afirmación de que el orígen de todas las cosas ha sido Dios mismo. Las sorprendentes revelaciones de este capítulo, anteceden a la historia humana, es "prehistoria" y, como tal, no hay ningún humano observando los acontecimientos para relatarlos. Han de ser asumidos por fe como palabra de Dios. No es, por tanto, un relato "mitológico", entendiendo por tal leyendas legendarias que han llegado a nosotros, después de siglos, en alguna de las maneras en que suelen descubrirse. Es un relato inspirado por Dios, el único testigo presencial, por ser además el Creador, de todo cuanto ocurrió en los "origenes" de todas las cosas, en el cual introduce al lector en la admirable dimensión de su soberanía. El Dios de la Escritura, establece, ordena y se realiza conforme a Su propósito. Nada se opone a Su voluntad. De la no existencia pasa, por la autoridad de su palabra, a la existencia; del no ser al ser; de la esterilidad a la vida; del caos al orden. Este admirable capítulo abre las puertas del origen de la creación desde la perspectiva divina, para que el hombre, elevado por la Palabra, descubra la admirable grandeza de Dios, y las perfecciones de sus atributos.

I. EL CREADOR Y SU OBRA (1:1-2)

II. LA CREACION (1:3-25)

III. LA CREACION DEL HOMBRE. (1:26-30)

IV. EL RESUMEN DE LA CREACION (1:31-2:3)

V. APLICACION PERSONAL

CREACIONISMO BIBLICO Y EVOLUCIONISMO MODERNO

Dado el alto grado de confrontación que este tema supone, conviene recordar algo a este respecto, sin entrar en el campo científico, totalmente ajeno a estas notas:

En el año 1859, el científico Carlos Darwin, escribió un libro titulado "Origin of Species" (El origen de las especies). En él pretende explicar que las especies biológicas actuales se originaron por "selección natural" y no por intervención directa de Dios. De este modo, la creación animal y vegetal nunca estuvo gobernada por una inteligencia divina, sino que obedece simplemente a una selección natural: la supervivencia de los más aptos. Según esta teoría, los seres vivos, fueron generando variaciones que se tornaron en características más o menos fijas, que eran transmitidas a sus descendientes. Estas diferencias formaron primeramente subespecies y posteriormente se estabilizaron en nuevas especies. Estas características permitieron a sus poseedores competir con mayor exito en su lucha contra el medio ambiente, garantizando su supervivencia. Otros, en cambio, no desarrollaron esas características quedando, por tanto, en desventaja y desapareciendo. Los más aptos se perpetuaron y formaron las especies actuales. Por este proceso, los seres más inferiores, fueron evolucionando hasta la aparición del "Homo Sapiens", que Darwin consideraba como la especie más evolucionada.

Sin duda había un problema que resolver y era la aparición del principio vital de los seres vivos. Esto fue atribuido por Darwin a Dios mismo. Así escribía: "Por lo tanto, debo inferir por analogía, que probablemente todos los seres orgánicos que vivieron sobre esta tierra descendieron de una forma primordial a la cual el Creador sopló primero el hálito de vida". Actualmente se ha conseguido sintetizar en el laboratorio los aminoácidos, fuente del principio vital, pero lo que la ciencia no ha sido capaz de conseguir fue comunicar vida a esos elementos.

 

Desde el punto de vista genético, la teoría de la selección natural es errónea a la luz de las evidencias acumuladas en su contra. La larga investigación ha demostrado que las variaciones se producen dentro de la misma especie y son míminas respecto a los antecesores. Estas variaciones no han progresado nunca hacia una nueva especie. (Tal es el caso de diferentes tipos de perros).

Los mismo ocurre con la transmisión de "características adquiridas". A pesar el gran número de experimentos sobre esto, el resultado final fue siempre negativo. Las características adquiridas por el esfuerzo de los padres no se transmiten a los hijos, porque no afecta a los genes de la especie.

Las mutaciones en ciertas especies no han progresado hacia nuevas especies.

Darwin pretendió demostrar que el feto, en el vientre materno, recapitula todo su pasado evolutivo, a medida que se van produciendo los órganos y pasando a estructuras más complejas. La observación científica del desarrollo embrionario es contraria a cualquier demostración de la teoría darwinista. Afirmar que en algún momento del embrión humano, la semejanza con las branquias de los peces es indicativo de una existencia anterior de origen marino, es poco menos que tratar de demostrar que las gotas de agua proceden de las piedras porque en ocasiones, ambas son de forma esférica. En el desarrollo del feto, los mecanismos para el desarrollo de los órganos entran en acción cuando es preciso, sin tener relación alguna con supuestos antepasados menos evolucionados.

La teoría darviniana está prácticamente abandonada y se ha sustituido, mas modernamente, por la llamada teoría del "quantum" o de la evolución emergente, según la cual los seres vivos han sufrido mutaciones o cambios súbitos radicales que han generado especies nuevas. Esta teoría no ha sido imposible de demostrar. Los científicos que se aferran a esta teoría pretenden afirmar que los 32 órdenes de mamíferos aparecieron súbitamente en el escenario del mundo. Es decir, surgen nuevas formas, por el mero azar. Sin embargo, la suposición de una emergencia abrupta cae fuera del campo del análisis científico y es aún más difícil -para la mente humana- que aceptar la verdad de la creación divina.

Las teorías evolutivas son un esfuerzo para explicar el universo son Dios. Es por ello que estas filosofías son los postulados abrazados por los movimientos ateos del siglo XX. Para un verdadero cristiano solo existe el camino natural que señala la Escritura: En el principio creo Dios.

PREGUNTAS DE REPASO PARA EL ESTUDIO 2