Estudios Bíblicos en Siguiendo sus Pisadas |
Es éste un tema del cual poco se oye, pero su estudio responde
a la urgente necesidad de vivir para Dios una vida de poder.
Ver a un niño o una persona débil físicamente es motivo de lástima, de tristeza, de
preocupación, ese estado pone en peligro la salud y aun la vida, y afecta notablemente la actividad o imposibilita
totalmente para ella.
¿Y qué diremos de la debilidad espiritual? De ella vamos a ocuparnos, ya que es uno de los terribles
males que azota la vida de los creyentes. Hay tres cosas que considerar:
1°) La condición de debilidad. Esta debilidad no es la de la carne, porque este sentido y reconocimiento
de impotencia en sí mismo glorifica a Dios. El apóstol Pablo dice en 2ª Corintios 12:9 y 10:
"Cuando soy flaco (en la carne, en sí mismo) entonces soy poderoso".
Y para que esta flaqueza se mantenga, le fue dado un aguijón que le abofetee, para que no se enaltezca.
La debilidad a que nos referimos es la del alma, tan característica en estos últimos días
y que ha desplazado a muchos de una vida activa v gozosa para su Señor.
Un creyente en tal condición se distingue por su desgano, indispuesto siempre, pareciéndole todo
un problema, toda inútil. En Malaquías 3:14, leemos: "Habéis dicho: Por demás
es servir a Dios; y ¿qué aprovecha que guardemos su ley, que andemos tristes delante de Jehová
de los ejércitos?"
Por cierto tal es la determinación de un debilitado. Por fin viéndolo todo perdido, se entrega al
abandono. El primer amor se ha perdido, ha muerto el gozo, llenando el alma de un cansancio injustificado. Puede
darse el caso de haber gran debilidad para Dios y sin embargo un despliegue de energías de la carne para
el mundo y las prácticas de este presente siglo malo. Tomás, el discípulo debilitado, por
su ausencia a una reunión, nos muestra otra consecuencia: Pérdida de fe, "Si no viere, no creeré".
El capítulo 16 de Jueces nos presenta a Sansón en su tremendo descenso, de un hombre fuerte a un
ser débil e indefenso, y allí hay algunos términos que amplían el significado de la
debilidad: vs. 5 "vencido", "atado", "atormentado"; vs. 7: "seré como
cualquiera de los hombres" (sin poder), vs. 16: "su alma fue reducida a mortal angustia", y vs.
20: "no sabiendo que Jehová ya se había de él apartado". El sabía que podía
perder su fuerza y comenzó a jugar con ella. "El que piensa estar firme, mire no caiga".
El debilitado es uno a quien debemos recibir, Romanos 14:1, no para contiendas de disputas, a esto siempre estará
presto, pues siempre cree tener razón. Será necesario sobrellevarlo, Romanos 15:1, y no cabe duda
que será una carga para sus hermanos, éstos andarán con el corazón en la boca, no saben
dónde se va a caer y dónde lo dejan, allí queda, porque siempre estriba en la fuerza de los
demás.
2°) Cómo viene de la debilidad. ? Dios no debilita a nadie, por el contrario, hace Satanás este
lastimoso trabajo. Isaías 14:12, refiriéndose a él, dice: "Tú que debilitabas
las gentes".
Para ello usa diversidad de medios, algunos de los cuales vamos a considerar:
a) Esdras 4:4: "El pueblo de la tierra debilitada. . . ", pueden ser los enemigos, los impíos.
b) Romanos 14:21: No hacer "nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o sea debilitado". Puede ser
la conducta ilícita de todo creyente.
c) Salmo 31:10: "Hase enflaquecido mi fuerza a causa de mi iniquidad". El propio pecado cometido.
d) Salmo 106:15: "Les dio lo que pidieron, mas envió flaqueza en sus almas". Un obstinado, caprichoso
deseo, imponiendo a Dios nuestra voluntad, da vía libre a la debilidad.
e) Jueces 16:4, 7, 11 y 17: "Si me ataren, seré debilitado". No se puede jugar ni tener en poco
el poder de Dios, es un don para nuestra defensa, lucha y sostén. Por ello cayeron también David,
Salomón y otros.
f) 1.1 Corintios 11:30: "Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados". Por el poco cuidado y disciplina
en la vida participando con liviandad de la Cena del Señor.
g) Mateo 4:4: "No con sólo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca
de Dios". No tomando el alimento de la Palabra y descuidando la comunión con el Señor por la
oración.
3°) Cómo escapar de la debilidad. ? Génesis 19:17. Hay una fuente de poder a la cual continuamente
debemos recurrir. Perseverar en la vida cristiana sin poder, es imposible. Pablo dice en Hechos 26:22: "Mas
ayudado del auxilio de Dios persevero hasta el día de hoy", y en Filipenses 4:13: "Todo lo puedo
en Cristo que me fortalece".
Y sólo el Señor puede tener misericordia y sólo a El podemos recurrir. Salmo 6:2: "Ten
misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy debilitado". Su gran obra es mostrar su poder y
darlo a quien lo necesite. "Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién crió todas estas cosas:
El saca por cuenta su ejército, a todas llama por sus nombres, ninguna faltará; tal es la grandeza
de su fuerza, su poder y virtud", Isaías 40:26. El se gloría en tomar un débil instrumento
rara realizar maravillas, Isaías 40:29 al 31: "Da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que
no tiene ninguna". "Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas... ". Salmo 108:13:
"En Dios haremos proezas".
Su promesa se extiende hasta el fin de nuestros días, aun si fuesen en la vejez. Salmo 92:14, 15: "Aun
en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza
es recto. . . "
Vayamos al Señor y permanezcamos en El para que se cumpla en nosotros 29 Corintios 4:16: "Por tanto
no desmayamos: antes aunque éste nuestro cuerpo exterior se va desgastando, el interior empero se renueva
de día en día". Amén.